Un troglodita de la atención

El pasado miércoles 20 de julio me presenté en el aeropuerto de El Vigia, estado Mérida con la intención de abordar el vuelo 927 de Laser Airlines con destino a Caracas y así aprovechar la única oportunidad que tenía para cambiar el itinerario de otros vuelos que planeaba hacer los días 22 y 23 de los corrientes y que según reza el ticket 7820220865331 es “no reembolsable/no endosable/aplica penalidad por cambio”

Allí fui atendido por el operador Yanqui Noguera quien dijo ser el Supervisor General de la aerolínea, el operador me indicó que sería imposible hacer dicho cambio pues el sistema se lo impedía ya que mi boleto contenía 4 rutas y yo necesitaba cambiar solo 2 y que siendo así la penalidad aplicaría para las 4 rutas.

Indicó también que la única posibilidad era hacerlo al llegar al aeropuerto de Maiquetía, a lo cual indiqué que sería imposible puesto que el vuelo llegaría a las 9:00 pm y a esa hora no hay despacho en Laser, que la única oportunidad que tenía de hacer el cambio antes de perder el boleto por no-show era ese.

Le propuse hacer el cambio y pagar la penalidad al momento de abordar el vuelo futuro a lo cual expresó que era imposible pues las reservaciones solo duran 48 horas.

Le insistí diciendo que podía hacer una transferencia bancaría al llegar a Caracas, a lo cual también se negó con el más burdo irrespeto al usuario que jamás haya visto en toda mi vida, no sé qué cualidades pueda tener un ser humano como este que compensen esta rudimentaria actitud.

Este primitivo y elemental individuo jamás se preocupó por solventar la situación planteada a un cliente de Laser –claro, no es su cliente es solo un cliente de Laser- sino que por el contrario esgrimió su toda primaria inteligencia y privilegió sortear lo que a todas luces era una dificultad para él, es decir “se salió del paquete”

Es realmente lamentable que individuos promedio como este erosionen el gentilicio de los merideños conocidos por su hospitalidad, acogedora generosidad y espléndidas virtudes humanas que los hacen sobresalir y distinguirse alrededor del mundo en el tema de la atención al público.

INACtivos

Me dirigí al mostrador del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil con la intención de preguntar si algo podíamos hacer, los dos funcionarios que allí estaban inmediatamente se activaron, uno de ellos José Toro me acompañó al counter de Laser y allí pudo comprobar la negativa de la aerolínea de hacer dicho cambio a riesgo de perder el valor de mis boletos y aduciendo imposibilidad del sistema.

Le pedí al funcionario dejar constancia por escrito de lo sucedido a lo cual respondió: puedo tomar la denuncia, pero “eso no procede pues el sistema de ellos es así”. Con esa desmotivación a cuestas di por perdidos mis boletos.

La atención merecida

Posteriormente y mientras esperaba abordar el vuelo hice la denuncia a través de la red social Twitter de lo que consideré era un atropello a mis derechos como usuario, como resultado al día siguiente fue solventada la situación gracias la pronta respuesta que dio la señorita Hionirka Pérez quien se comunicó conmigo e identificándose como Gerente de Reservaciones de la aerolínea hizo gala de la esmerada, meticulosa y prolija atención que todo el personal de Laser Airlines ha sabido construir a lo largo de 22 años de servicio en el país como se evidencia a diario con los operadores de la oficina de la California Norte donde suelo comprar mis boletos, aeromozas, sobrecargos y pilotos que siempre están dispuestos a dar lo mejor de sí para que la experiencia del pasajero sea lo más placentera posible.  ¡Honrado en ser cliente Laser!

Reflexión

No sé si en nuestro país tenemos leyes que nos protejan de situaciones como estas donde la precariedad intelectual de un individuo prevalece sobre los derechos de los usuarios, no sé si existan leyes que coadyuven a los patronos a deshacerse de trabajadores indeseables como este figurín grotesco alentador del burocratismo electrónico, pero si no existen esas leyes es momento de redactarlas.

¡A pesar de los miles de Yanqui Noguera que existen en el país en todos los niveles no me harán perder la fe en el gentilicio venezolano!

Marco Mundaraín

CI# 6.512.801