Continuando con lo de las telenovelas, es mi opinión que el problema radica en esa visión moralista (o derrotista?) que algunos tienen del asunto, y cuando digo moralista me refiero al escándalo que puede suponer para algunos pensar que una telenovela es primordialmente un negocio y como tal debe ser tratada. ¿Y eso es malo? Malo es como se abordan algunos negocios y sus objetivos. En la nueva Venezuela muchos creen que se deben buscar nuevas vías para alcanzar las mismas metas. Y eso en este caso es un error! ¿Copiar el modelo de hacer telenovelas? Jamás.. o inventamos o erramos! Y comienzan entonces a querer inventar el agua tibia!

Por ejemplo el modelo de productivo de PDVSA no ha cambiado, lo que ha cambiado es la visión que teníamos antes sobre cómo hacer negocios con el petróleo y cómo invertir esa renta petrolera, pero la renta aún existe…! Entonces si fueran malos los negocios no debería existir PDVSA. Al igual que en el ejemplo anterior, no debemos pensar que hacer telenovelas debe dejar de ser un negocio solo para convertirse en un tema cultural, el tema es a quienes van dirigidas esas «rentas noveleras» y que se hace con ese dinero!

Un canal comercial en cualquier país, recupera lo invertido en producciones dramáticas  y gana bastante solamente a través de la publicidad, y el producto de las ventas internacionales es «para los cigarros». El  precio de venta  por capítulo de una novela se vende según cada país, por ejemplo una novela que cuesta en Europa $7.000 dólares el capítulo, se puede vender en Panamá por $200 dólares… el mismo capítulo, y la venden a más de 70 países! (Kasandra (1992) 128 países, Record Guinness) Las ganancias por ventas internacionales para una telenovela  dependiendo de su éxito puede superar los $10.000.000  (Sólo en 1997, las ventas de Televisa México por telenovelas fueron aproximadamente 100 millones de dólares y en 2008 las ventas sumaron 400 millones de dólares, sólo un poco menos que los ingresos de la British Broadcasting Corporation de la Gran Bretaña (BBC) y comparable a los 500 millones de dólares en ventas de las estadounidenses Warner Brothers, Paramount y Universal) Dios…!

Conozco mucha gente que han trabajado por más de 30 años haciendo telenovelas y la mayoría hoy en día apenas tienen para pagar la luz de su casa, mientras que los grandes magnates del negocio se van cada fin de semana a los Alpes Suizos a esquiar con la familia! La desigualdad!

Partiendo de la idea que son los canales del estado los únicos que podrían (y deben) asumir la tarea de renovar las historias de las telenovelas y los valores que imparten (ya sabemos cuáles son los verdaderos intereses de los canales y productoras privadas tradicionales, y a ellos no les interesa cambiar). Los entes estatales se encuentran con un cuello de botella, por un lado  no pueden financiar en corto plazo tamañas cantidades de dinero sin un retorno cierto y por otro lado el esquema tradicional atenta contra sus políticas ya que tendrían que vender sus espacios comerciales al mejor postor para financiar la empresa, cual canal privado y eso evidentemente no pasará (cosa que yo apoyo de manera irrestricta, por cierto). No podemos construir basados en la destrucción. Nada haríamos teniendo una novela cultural y políticamente correcta, si entre corte y corte vemos un comercial de Mc Donald’s o Econoinvest!

¿Qué hacer? En principio y a través de políticas claras, todas las dependencias del gobierno, empresas, ministerios, corporaciones, fundaciones y pare usted de contar deben apoyar el desarrollo de la industria a través de compras de espacios publicitarios suficientes para financiar por completo los costos de dichas producciones. Punto! Tan solo entre Movilnet y Cantv (por decir tan solo 2 marcas administradas por el estado) es mucho lo que se podríamos hacer.

Vamos a ver… ¿Cuánto es el gasto en publicidad y propaganda que tiene el estado nacional para 2011? Bs. 423.596.371. ¿Cuánto costarían entonces 3 telenovelas (solo para empezar) hechas en Venezuela en 2011? Digamos que unos $50.000 dólares por capítulo es un buen promedio, eso nos da algo así como Bs. 77.400.000, lo que representa cerca del 20% del presupuesto total de gastos en publicidad y relaciones públicas del estado nacional. ¿Imposible? No!

Con un sistema así, en unos años se consolidaría una maquinaría productiva y autosuficiente con los beneficios  y estabilidad que ello implica para las y los trabajadores, y el mejor de los beneficios posibles…..: Por fin podríamos exportar de manera más eficaz la visión de país de ésta, la nueva Venezuela!